La casa federal
Así se llama hace casi un siglo a la casa de Cuba al 1960. No hay motivo histórico para
llamarla "casa federal" y ello es sólo la consecuencia de su originaria pintura
colorada.
Se dice que en su origen, desde algo antes de la fundación de la villa, vivió allí en
medio del primer caserío disperso, un conocido servidor del tirano que la tradición
ubicaba en uno de sus cocheros.
Lo real es que se trata de la casa de una estimada familia inglesa, los Wallace, de los
que sólo subsiste una señora. La casa tiene un antiquísimo y hermoso alcanfor.
Lo más llamativo de la misma es que conserva en su frente unos muy antiguos mosaicos
artísticos de originales dibujos, parecería de calificada manufactura italiana.
Son de época muy lejana . Los mosaicos de referencia no obstante estar a la altura de la
mano del transeunte, se mantienen sin deterioro, por respeto belgranense.
Como es calle paralela a Cabildo está a cubierto de la presencia de advenedizas y
traviesas bandadas de muchachones que los domingos hacen su marcha desde las estaciones
ferroviarias hacia Cabildo para trasladarse a otros barrios.
La casa fue dividida en dos en 1948 al cumplir su centenario justamente, si la hipótesis
relativamente fundada de que fue construida en 1948 fuese exacta.
La fecha deriva de que al levantarse una de las losas existentes en la senda de acceso a
la vivienda apareció marcado tal año en esa laja.
Sin embargo, según un plano de 1858, el primer edificio data de 1856 y es otro. Lo que
hoy es nivel y pavimento, habría sido un extenso zanjón estando la casa al ser levantada
frente a una barranca.
Tales las cosas que se cuentan de padres a hijos acerca de la "casa federal",
con su viejísima desteñida pintura y el antiquísimo alcanfor, al fondo. |
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